6 cosas que deberías saber del vino y que, tal vez, nadie te había dicho.

Comparte el vino.

Vamos a compartir 6 detalles que todo consumidor de vino debería de conocer a la hora de comprar un vino, así no caeremos en equívocos a la hora de elegir una botella de nuestra bebida favorita (si, el vino).

1.- El vino crianza no es lo mismo que un vino con crianza.

Pues si señores, no se me echen las manos a la cabeza, han leído bien. Los reglamentos de las diferentes denominaciones de origen, que crecen como setas a lo largo del territorio nacional (y de lo que nos alegramos), tienen su propia definición para lo que es un vino crianza y bodega que no cumpla la reglamentación de dicho consejo para los vinos de crianza no podrá poner la palabra crianza en la botella aunque sea un vino con crianza, podrán poner “criado en”, “roble”, etc… pero la palabra crianza no.

Hoy en día, un vino crianza es aquel que ha estado “x” tiempo en barricas de roble y otro tanto en la botella antes de salir al mercado, en cambio un vino con crianza es cualquier vino al que se le ha dado una crianza, ya sea en barricas de roble o en depósitos de acero inoxidable, por lo tanto si no nos aclaran que tipo de crianza lleva dicho vino, la información no nos sirve de ayuda.

¡Pero ojo!: Cada denominación tiene su reglamento y lo que es un crianza en la Ribera del Duero no tiene nada que ver con lo que es un crianza en el Bierzo, en la Rioja o en el Priorato.

2.- La palabra reserva en España no significa lo mismo que en el resto del mundo y no garantiza la calidad del vino.

No se me quiten las manos de la cabeza, han vuelto a leer bien, somos el único país en el mundo (y en el universo me atrevería a decir) que clasificamos los vinos según su permanencia en barricas de roble y la palabra “reserva” al igual que la palabra “crianza” se dedica a definir los vinos acogidos a los diferentes consejos reguladores gracias a que han cumplido la reglamentación de permanencia en barricas y en botella antes de salir al mercado… al igual que con el tinto crianza, cada organismo regulador tiene su propia normativo acerca de lo que se considera “reserva”.

En otras partes del mundo, principalmente en Suramérica (o Italia con su “riserva”), la palabra “reserva” hace referencia al vino de mayor calidad, que es el que se reserva para las crianzas más largas y no suele tener indicaciones para su elaboración y tan solo es un reclamo comercial (En Italia si que tienen cierta reglamentación que obliga a dar una “crianza extra” sobre vinos ya definidos para poder lucir dicha palabra en la etiqueta).

¡Pero ojo!: Generalmente las bodegas elaboran sus reservas las mejores añadas, cuando la calidad de la uva les permite elaborar estos complicados vinos (es una inversión que se recupera muy a la larga)… No obstante, como hemos dicho, la calidad de la uva o que sea un buen vino no tiene nada que ver para que la palabra “reserva” luzca en la etiqueta… esa palabra no garantiza al comprador que sea un vino de superior calidad a otro que no la tenga.

3.- Que ponga “Pago” en la etiqueta no quiere decir que sea un vino de “Pago”.

Descansen las manos, bájenlas de la cabeza, no me extenderé demasiado, supuestamente un “pago” es un trozo de terreno, un vino de pago es aquel que se elabora con las uvas de un determinado terreno (y solo de dicho”pago”), con unas determinadas características (“únicas”) y que se elabora que garantiza una calidad superior a otros vinos e identidad propia… además un vino de pago generalmente se distinguen por sus elevados precios y en España, esa calificación solo la han conseguido un par de puñados de vinos (se es bastante estricto para dar dicha calificación y hay que cumplir muchas peculiaridades).

¿Entonces porqué hay tantos vinos con la palabra “pago” en la etiqueta?… porque si mi bodega se llama “pago de nosedonde”, lo puedo poner en la etiqueta (y si me llamaba así antes de se pusiera la ley, pues ya me dirá usted), pero legalmente no son “vinos de pago” aunque comercialmente aparezca esta palabra en el etiquetado (recordemos que “pago” significa campo, ¿Cuantas marcas comerciales empiezan por la palabra “Viña”?).

¡Pero ojo!: No decimos que los vinos que llevan la palabra “pago” en la etiqueta cometan un fraude de ley o que intenten engañar al consumidor (puesto que muchos tenían ya dicho nombre comercial antes de entrar en vigor la ley de los vinos de pago) y además muchos de ellos están buenísimos… además si yo hiciese vino le pondría “Pago de fulanito” antes que “Viña de fulanito”… no se, tiene como más “glamour”.

4.- Los vinos varietales no tienen porque ser varietales.

Digamos que la media (entre todas las denominaciones de origen de España), a ojo de buen cubero, de uvas de una variedad que tiene que llevar un vino, para ser considerado varietal de dicha uva en España, es del 80%… y el otro 20% de lo que les dejen a las bodegas.

No se alarmen, esto pasa a lo largo de todo el mundo, si el significado de una palabra no nos gusta pues cogemos la ley y la cambiamos, plis plas, varietal no significa varietal… pero bueno, tampoco es para tanto, lo único que el consumidor debería saber es que si todos los vinos Verdejos de la Denominación de Origen Rueda no te saben igual de buenos seguramente será por las diferentes trabajos sobre la viña y el vino de las bodegas elaboradoras o de los enólogos que elaboran los diferentes vinos… pero molesta una “miaja” que no nos lo cuenten en la etiqueta (que muchos si lo hacen).

¡Pero ojo!: Tengamos en cuenta que si ese Verdejo nos gusta más que el otro, es posible que se deba a que es Verdejo del todo o a que nos estemos tomando un 20% de uva Sauvignon Blanc en cada copa… o puede que su Tempranillo favorito lleve una pincelada de Merlot… ¿Quién sabe?… ¡La magia del vino!.

5.- Los tintos de Maceración Carbónica no tienen burbujas.

Aunque puedan tener ciertos rastros de carbónico debido a que la mayoría de vinos que se comercializan bajo estas siglas son muy jóvenes y salen al mercado “casi recién cosechados”. Esa ínfima burbuja desaparece a los pocos meses del embotellado (el término maceración carbónica se refiere, a groso modo, a que el mosto se fermentan dentro de la uva, no la prensamos, y al no poder tomar oxígeno del aire se maceran en su propio carbono, es decir se elaboran con uva entera)… ese rastro de gas lo podemos encontrar en muchísimos vinos jóvenes que no se elaboran con el mosto ya fuera de la uva.

Así pues el término “carbónica” no hace referencia al vino terminado sino al proceso de elaboración del vino.

¡Pero ojo!: Aunque generalmente se asocia este término a vinos jóvenes, existen muchísimos vinos que se fermentan con uva entera aunque no nos lo comenten en la etiqueta.

6.- No todo lo que no es ni cava ni champán es lambrusco.

La clave del éxito del cava o del champán es su método de elaboración conocido como “Método Champenoside”. Dicha forma de elaborar vinos consiste en que el mosto realice dos fermentaciones, la primera convirtiéndose en vino y la segunda, una vez dentro de la botella, será en la que el vino obtendrá las famosas burbujas características de este tipo de vinos. Tras el degüelle (proceso por el cual se eliminan los posos causados por la segunda fermentación), el vino es comercializado en la misma botella en la que fermento por segunda vez.

Estos vinos son los que se consideran de “burbuja natural”, pero hay otros procedimientos por los que también se puede obtener burbujas de forma natural. Los italianos utilizan el “Método Charmant” que consiste en realizar esa segunda fermentación en depósitos en vez de botellas para elaborar, por ejemplo, el vino espumoso prosecco.

Incluso existen muchos espumosos que se elaboran por el “Método Champenoside” pero que no se acogen a las denominaciones ni del cava ni del champán… ¿Os suenan los vinos de aguja?…

En Francia existen vinos, además del champán, como la Blanquette de Limoux o los Crémants que son espumosos elaborados por el “Método Champenoise” o “Tradicional” (aunque creo que en Francia esto no se puede decir así porque el champán tiene el copyright de dicho término y en otras zonas se utiliza la palabra “Ancestral” y otras del estilo)… Es decir, no todos los espumosos que no sean ni cavas ni champanes son vinos gasificados (a los que se les ha añadido gas como a la gaseosa).

¡Pero ojo!: No es obligatorio poner en la etiqueta si un vino es gasificado o no lo es… ni siquiera el precio nos dará una pista cuando bajamos de ciertos márgenes… lo mejor es investigar un poco y preguntar al dependiente.

7.- Si, habíamos dicho 6, pero esta de regalo.

El mejor sitio (o de los mejores) para comprar el vino en internet es nuestra tienda online, con las máximas garantías de conservación y de calidad (no vendemos vinos que no hayamos probado y vendemos muchos menos vinos de los que nos hemos bebido). ¡Háganos una visita! (Es gratis): http://shop.popthewine.com

3 Respuestas a “6 cosas que deberías saber del vino y que, tal vez, nadie te había dicho.

  1. Pingback: Rutini Trumpeter Reserve Malbec, un paseo por Mendoza. | El blog de popthewine.com·

  2. Esta correcto el artículo a excepción del punto 6, que ademas de contener datos incorrectos, echa por tierra el resto de espumosos de la geografía española

    • Muchas gracias por comentar.

      ¿Podría ampliar su comentario haciendo referencia a los datos incorrectos?, además, no entiendo a que hace referencia con “echar por tierra el resto de espumosos de la geografía española”, ya que hay varios espumosos que se elaboran por el método tradicional que no se acogen a las denominaciones de origen “cava” (a la de “champán” no pueden) o incluso a ninguna otra.

      Un saludo, y le animo a continuar el debate.

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