Alate Kosher… El vino milenario.

Hace mucho tiempo comenzamos a interesarnos, sobre todo por curiosidad, en las directrices sobre las que se asienta la alimentación kosher. Sobre todo en lo que al vino se refiere tras haber probado algún que otro vino calificado como tal… no obstante antes de hablar de Alate Kosher, que es el vino sobre el que trataremos en estas líneas, trataremos de explicar a groso modo lo que es un vino kosher tratando de no entrar en lo religioso ya que el significado etimológico de la palabra kosher es “apto” en el idioma hebreo (y los alimentos considerados como tales los aptos para la mesa según los preceptos de la Ley Judía).

La botella de Alate Kosher.

Alate Kosher, la botella.

Primero hay que destacar, que ha diferencia de otras certificaciones (Como las denominaciones de origen o las Indicaciones Geográficas Protegidas), la calificación de “kosher” no se basa en la confianza, es decir, no te dejan a la bodega la posibilidad de mentir. La persona que califica el vino kosher estará el día que se vendimie, el día que se vinifique, el día que se embotelle, etc… para asegurarse de que se cumple estrictamente las condiciones de la calificación. Cuando la persona que califica el vino kosher no se encuentra en la bodega, se sellan los depósitos y cuando la bodega desea realizar alguna acción sobre el vino, dicha persona ha de volver a retirar los sellos, supervisar dicha acción y volver a sellar… cosa que no hace ninguna denominación de origen.

Detalle del etiquetado de Alate Kosher.

Detalle del etiquetado de Alate Kosher.

A groso modo y para no extendernos diremos que los vinos kosher son 100% varietales, no está permitida la mezcla de variedades para su elaboración, además, las variedades de uva con las que se elaboran dichos vinos han de ser las propias de la tierra (nada de exóticas variedades de uva para plantar). En la vendimia no se pueden recoger aquellos racimos en contacto con el suelo ni los que están en las cepas de los extremos de la finca. Las levaduras utilizadas para fermentar el vino deben de ser las propias de la uva lo cual obliga a un cultivo con mucho menos tratamientos (o sin ellos), no se puede añadir absolutamente nada al vino, ni colorantes, ni levaduras,… en ningún momento de su elaboración… y por supuesto, nada de barricas de roble (hay algún vino kosher fermentado en barrica pero necesitaríamos muchas lineas para explicar las diferencias de calificación entre los diversos organismos).

Detalle del etiquetado.

Detalle de la etiqueta de Alate Kosher.

Esta elaboración tan característica que se ha mantenido más o menos intacta a lo largo de los siglos, le confiere a este vino interesantes propiedades incuso para aquellas personas que no profesan la Fe Judía. Es un vino lo más natural posible, la escasa actuación y modificación del proceso natural en la viña y en el vino una vez en bodega lo hacen ideal para todos aquellos que sufran alergias o tengan problemas de salud por azufres y aditivos al beber los vinos más comerciales… Además, es el vino tal y como se hacía antaño… mucho antes de la aparición de la enología moderna.

Detalle del corcho con el logotipo de la Orthodox Union, organismo que califica este vino.

Detalle del corcho con el logotipo de la Orthodox Union, organismo que califica este vino como kosher.

Pero vayamos a lo que nos importa, el vino Alate, elaborado por Bodegas Fernández de Arcaya en Navarra (y acogido además a la Denominación de Origen Navarra), 100% Tempranillo… vamos a ver como este especial vino se desenvuelve en la copa.

Alate en la copa.

Alate en la copa.

La principal peculiaridad de este vino es su color, pese a ser un vino sin crianza en barrica, nos encontramos con un bonito rojo anaranjado que se torna hacia tonos más tejas conforme el vino pierde profundidad cerca de la copa… Este color es característico de este vino (ya que no se utilizan aditivos para conservarlo) e incluso al salir al mercado ya presenta este abanico de colores.

Bonitos tonos nos ofrece este vino.

Bonitos tonos nos ofrece este vino.

Aromas muy sinceros a fruta madura, muy finos, necesita airearse, respirar para soltar todos los olores que poco a poco se desprenden de la copa.

Seguimos mareando el vino en la copa.

Seguimos mareando el vino en la copa.

A la hora de beberlo resulta muy ligero, sabroso y untuoso, graso en la boca. Muy franco (huele como sabe), la fruta se despliega por todo el paladar, muy equilibrado y armónico, delicioso y de calidad.

No nos perdamos este Tempranillo.

No nos perdamos este Tempranillo.

Sin lugar a dudas, Alate es un vino que hará las delicias de todos aquellos que buscan un vino de calidad. Os animo a buscar y explorar un poco sobre la alimentación kosher puesto que resulta gratamente interesante y de deliciosos resultados.

El vino se puede adquirir en nuestra vinoteca onlinehttp://shop.popthewine.com/alate-kosher

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s