Malaparte… nada de mala y mucho de parte.

Como adoramos proyectos como el de Malaparte en la localidad de Cuellar (Segovia), coger un sueño y liarse a cumplirlo, donde no había nada tratar de hacer algo, querer hacer algo nuevo, distinto y de calidad, salirse de la tangente y dejar con la boca abierta a cada uno que descorcha una de tus botellas.

Botella de Malaparte.

La botella de Malaparte.

Y aquí estamos, ante un vino de curiosa imagen (muy bonita la etiqueta, pero lo de las letras moradas no hay quien las lea sin acercarse a palmo y medio), elaborado con la variedad de uva Tempranillo en una zona sin pena pero sin gloria, sin denominaciones de origen famosas de esas que tanto abundan por Castilla y León, criado durante más de un año en barricas de roble.

Sello de la D.O. Castilla y León.

Vino de la Tierra de Castillo y León.

No tengamos miedo de los vinos sin denominación de origen porque las uvas crecen donde las planta el viticultor y el vino se elabora donde se construye la bodega… ¡Muchas sorpresas nos depara las contraetiquetas de Vino de la Tierra!.

Detalle del corcho de Malaparte.

Detalle del corcho de Malaparte.

Pero volvamos al vino y sobre todo sentémosnos para disfrutar de el, y digo que nos sentemos puesto que yo ya lo he probado y se que llegará tras la botella puesto que esta nueva botella la abro solamente para escribir estas lineas… pasaremos a describir Malaparte.

Malacapa en la copa.

Precioso el color de este vino.

Brillante, de intenso rojo granatoso que pinta ligeros tejas conforme el vino besa el vidrio al inclinar la copa, pero muy ligeros tonos, muy tímidos, casi imperceptibles, hay que inclinar mucho la copa y dejar que la lengua se extienda sobre la cara interior.

Aireando el vino en la copa.

Aireando el vino en la copa.

Es en nariz cuando este vino capta toda nuestra atención. Muchísima fruta madura, intensamente varietal con un intenso recuerdo a regaliz que se funde perfectamente con los aromas tostados aportados por su crianza en barrica, complejo, con un delicioso carácter mineral, pasamos largo rato desenredando todos sus matices. Un primor que anuncia como resultará al beberlo.

Malaparte desatado.

El vino Malaparte desatado en la copa mostrando sus colores.

Entra en boca con potencia, gordo, untuoso, especiado, su presencia inunda todo el paladar abandonando en su paso hacia la garganta infinidad de matices terrosos. Su sabor perdura mientras poco a poco los aromas vuelven a estar presentes tras el trago, invita a sorbos reposados para disfrutar de todos sus matices.

Detalle de la espesa lágrima.

Detalle de la espesa lágrima.

Un vino para descubrir, disfrutar y repetir, para aquellos que buscan un vino “gordo”, potente y sabroso que con el apunte terroso del que hace gala nos ofrece un nuevo punto de vista sobre la variedad de uva Tempranillo muy a tener en cuenta y que por supuesto se puede comprar en nuestra vinoteca online: http://shop.popthewine.com/malaparte

3 Respuestas a “Malaparte… nada de mala y mucho de parte.

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