Gratianus 2013: Maldito Graciano.

Etiquetado del vino Gratianus.

Etiquetado del vino Gratianus.

El Graciano, en Navarra y Rioja para mezclar con otras que últimamente la estamos viendo en cada vez más vinos ella sola buscando cierto afán de protagonismo (la uva, no la bodega) reclamando su sitio entre las variedades más famosas.

Contraetiqueta del vino Gratianus.

Contraetiqueta del vino Gratianus.

Mientras escribimos estas lineas, disfrutamos de este vino: Gratianus 2013, elaborado por Bodegas Cosecheros Reunidos en la localidad navarra de Olite.

Detalle de la cápsula de la botella de Gratianus.

Detalle de la cápsula de la botella de Gratianus.

Pese a existir el dicho de: “la Graciano ni para el perro ni para el hortelano”, este varietal 100% Graciano procedente del viñedo de “La Calera”, se cría durante 16 meses en barricas de roble.

Detalle del tapón de corcho del vino Gratianus.

Detalle del tapón de corcho del vino Gratianus.

Gratianus es un vino de color rojo rubí, oscuro, profundo, limpio, brillante, lagrima densa de lenta caída… y hasta aquí lo de siempre… el vino nos depara muchas sorpresas.

El color del vino Gratianus en la copa.

El color del vino Gratianus en la copa.

Estúpida fruta roja, que no se si son guindas o cerezas o ciruelas o las tres, malditos recuerdos que apestan a tierra, pero es que hay melocotón también… maldito Graciano.

Tonalidades de color del vino Gratianus al moverlo en la copa.

Tonalidades de color del vino Gratianus al moverlo en la copa.

Luego, resulta, que viene, vuelves a meter el apéndice nasal en la copa y ahora hay canela y cáscara de naranja, y vainilla, pero eso ya es de la madera, y ceniza, y ahora hay regaliz, y moras, ya no hay guindas, ahora hay moras…,  maldito Graciano.

Detalle del ribete del vino Gratianus en la copa.

Detalle del ribete del vino Gratianus en la copa.

Llega el recuerdo de manzana Golden, nuez moscada, y otro trago (si, nos lo hemos bebido ya y todavía no hemos empezado a hablar de “la boca”), y vuelta a meter la nariz… pero que exagerado es este vino y hay una especia dulce que no se cual es, y otro trago…, maldito Graciano.

El vino Gratianus "saltando" en la copa.

El vino Gratianus “saltando” en la copa.

Al beberlo resulta con una entrada fresca y delicada, pero pastoso, echaremos otro trago, y resulta más frutal, y aparecen las malditas guindas, y las moras, arcilloso, plantas aromáticas, amargo, a veces, al final, muy refrescante todo el rato con una fantástica y muy equilibrada acidez…, maldito Graciano.

"Mareando" el vino Gratianus en la copa.

“Mareando” el vino Gratianus en la copa.

Se queda en la garganta, no se quiere marchar, sus recuerdos tostados y su tanino ahí están, haciéndote salivar y para que cojas la maldita copa y te pegues otro trago…, maldito Graciano.

Y justo cuando he decidido que este maldito graciano se va a ir por el fregadero, pues resulta que me he bebido toda la botella. Con razón decían: “El Graciano, ni para el perro ni para el hortelano”; ya me lo bebo yo.

Gratianus es un vino es ideal para sorprender, para disfrutar, para hablar de el, cambiante, juguetón y muy divertido, descolocador, fresco pero con volumen, fantástico para acompañar guisos de carnes con muchos ingredientes y sabores, asados con salsas, caza y guisos.

Puede comprar este vino en nuestra tienda física de Pamplona: Vinoteca Pop The Wine en Pamplona; o también puede adquirirlo desde cualquier punto de España desde nuestra vinoteca online: Comprar vino Gratianus.

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